jueves, 1 de julio de 2010

Análisis de Paraguay

Nota: Cuando se analiza un equipo, uno no sabe muy bien qué criterio utilizar:
a) Tener en cuenta la trayectoria, los sistemas, los jugadores y los objetivos de los últimos años.
b) Ceñirse a los últimos resultados e impresiones.

Lógicamente, una ensalada de ambos métodos sería lo más ecuánime. Ahora bien, como eso es sumamente complicado y difuso, decantémonos. Yo, esta vez, lo haré por el criterio b).

Paraguay se metió en Octavos ofreciendo la cara más seria del Grupo F, merecimiento suficiente para pasar como primera de grupo a tenor del despropósito perpetuado por Italia. Si añadimos el encuentro contra Japón, tenemos una sola victoria y 3 empates en los 4 partidos disputados hasta ahora. Sólo 3 goles a favor y 1 en contra. Pero esto sólo son números.

Paraguay jugó el último partido de la fase de grupos contra Nueva Zelanda y los Octavos contra Japón con un 1-4-3-3 bastante rígido. Como el equipo tiene mentalidad defensiva, los jugadores difícilmente abandonan su radio de acción, volviéndose previsibles en ataque, con poca capacidad de improvisación, si bien esto dota de un mayor orden al sistema y hace que sea complicado pillarles a la contra o sorprenderles en un mal repliegue. Ambos resultados se saldaron con un pobre 0 - 0, con pocas ocasiones, especialmente en área propia.

La parte de atrás está cerrada, con Justo Villar en portería, Alcaraz (gran Mundial el suyo) y Da Silva de centrales, Morel en el lateral izquierdo y Bonet en el derecho. Tan solo Morel tiene licencia para subir, gracias a su buena pierna izquierda, más allá de las subidas de los centrales en la estrategia a balón parado. Bonet, por su parte, cierra una defensa que se vuelve de 3 en fase ofensivo ya que Paraguay tiende a finalizar jugada por parte izquierda. De los centrales, conviene destacar la figura de Alcaraz como puntal, tanto en el juego aéreo como en el raso. Da Silva lo acompaña sin alardes pero sin grandes errores tampoco. Sus carencias residen principalmente en que no son rápidos a la espalda y, sobretodo Da Silva, no sacan el balón con claridad. Sin embargo, el intensivo repliegue del resto del equipo les permite jugar con red.

En el mediocampo, el Tata Martino ha hecho bastantes variantes durante el Mundial. Vera, por derecha, y Riveros, por izquierda, son los únicos fijos en la medular. Sin ser jugadores de gran recorrido, son solidarios en la recuperación y cuentan con aportación en ataque, si bien ninguno es un gran llegador. Siempre con un ojo puesto en el retorno, es difícil verles acompañar a los delanteros con alegría. En cierto modo, jugar con 3 delanteros posibilita eso, que el acompañamiento de segunda línea tenga que ser menor. Pendiente de la recuperación de Barreto, Martino le dio sitio a Cáceres. Sin embargo, contra Japón el gran partido de Ortigoza puede haberle sacado del equipo si se mantiene el 1-4-3-3 contra España o, incluso, si entra Barreto, quien ya jugó minutos contra los nipones. Como decía, Ortigoza bien el otro día, aunque se le vio físicamente justito (le fató darle gracias a Martino por cambiarle) fue el jugador que más claro lo tuvo en el medio y que más apareció en el partido. No sabemos si Martino optará por reforzar el mediocampo para intentar incomodar a España o mantener 3 arriba tratando de frenar las subidas de los laterales e incomodando los primeros pases de la posesión española, además de incorporar así más gol para las previsiblemente pocas ocasiones de gol con las que van a contar.

Arriba, Lucas Barrios, Valdez y Santa Cruz han sido los jugadores más utilizados. Contra Japón salió Benítez en izquierda pero no funcionó bien, de modo que volverá Valdez seguramente. Cardozo de momento no tiene sitio más que para entrar en segundas partes y más bien para pocos minutos. Meter el penalty definitivo el otro día no me parece suficiente mérito como para hacerse hueco en el 11, a pesar de que el único delantero que está rindiendo bien es Barrios. Son delanteros todos ellos distintos, complementarios, pero ninguno es un goleador específico (Cardozo y Barrios han hecho buenas cifras este año pero no confirman sensaciones con la selección, donde se echa de menos a Cabañas). Por características, la pelea de Valdez puede ser el mayor conflicto para una defensa española que hasta ahora se ha mostrado sólida a la espalda pero tampoco muy contundente en los rechaces.

El mayor problema que tiene esta Paraguay, en mi opinión, es la ausencia de un plan B, no tanto desde el prisma táctico como en lo individual. No hay jugadores diferentes capaces de cambiar el ritmo en zona de creación, siendo su mejor opción la acumulación de delanteros en caso de ponerse por detrás en el marcador.

A balón parado son peligrosos, con buenos rematadores (Alcaraz, Barrios, Santa Cruz, Cardozo) y un buen lanzador en Morel. Tal vez peor Vera para los lanzamientos con pierna derecha. Es sin duda la vía que más debe preocupar a los de Del Bosque, la agresividad en el juego aéreo, ya que en disparo directo a portería tampoco hay especialistas contrastados.

La mejor baza de los guaranís sobre el papel es que, como ya ocurrió en los últimos 2 partidos, se mantenga el resultado inicial lo máximo posible.

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