viernes, 2 de julio de 2010

Previa del Argentina - Alemania

Argentina - Alemania. Partidazo espectacular que se da de codazos con el Brasil - Holanda por ver cuál será el partido de lo que va de Mundial. Vayamos por partes:

ARGENTINA

Más allá de las incógnitas de si jugará Otamendi o Jonás, Samuel o Burdisso, Maxi o Verón (pongo antes a quienes yo creo que serán de la partida), Argentina tiene un plan de juego más o menos definido que no debería variar en función de esas posibles combinaciones que decimos.

Argentina llega a este partido sin apenas haber sufrido. Solvente arriba, donde va de menos a más, firme atrás y vertical en el medio. Ningún equipo ha sido capaz de inquietar en exceso a los de Maradona, quien, por otra parte, se está convirtiendo en la estrella de este Mundial. Messi es el termómetro en ataque y Mascherano lo es en defensa, jugadores ambos con la jerarquía suficiente como para liderar a un conjunto que ha mejorado exponencialmente sus prestaciones con respecto a la fase de clasificación. Maradona, muy criticado antes del Mundial, se está mostrando como un preparador psicológico excelente, apoyado en gran medida en su posición en la cúspide de la historia del fútbol. El hecho es que sin grandes alardes tácticos, con dudas en las alineaciones y sin destellos de gran entrenador, Maradona ha incrementado el nivel competitivo de su selección justo cuando tenía que hacerlo. Desde luego, como consiga proclamarse campeón, podrá morir a gusto como la figura con mayor repercusión (tanto en el campo como mediática) en la historia de este deporte.

Gente aguerrida para defender, talento indiscutible para atacar. La pegada de Argentina es la mayor de este Mundial. Su gama de delanteros es inigualable por ningún otro combinado nacional y ésa debe ser su principal arma. El equipo está claramente partido en dos, con 4-5 jugadores netamente ofensivos y con escasas responsabilidades defensivas y con otros 5-6 concienciados en la destrucción del juego rival. No existe apenas transición en los jugadores ya que el recorrido de laterales e interiores no es muy largo, de modo que el sistema se muestra bastante rígido en ese sentido. Únicamente Leo Messi juega con esa libertad que le permite aparecer en todos lados, venir a tocar al medio o arrancar cercano al área. En este Mundial está desempeñando una función nueva para él, la del mediapunta que tiene que retroceder veinte metros para relanzar la jugada. En el Barça, aún cuando jugaba por el centro, nunca ha jugado tan retrasado. Esto le está restando opciones directas de gol, si bien se está mostrando como un líder perfecto para esta Argentina sin un referente en la creación (ni Verón, ni Pastore lo son).

Higuaín y Tévez son un dolor de muelas para cualquier defensa. El primero se ha convertido en un delantero al uso que, a pesar de fallar sus ocasiones, es capaz de golear en un buen día. El Apache, por su parte, ofrece más trabajo y aparición entre líneas, generando espacios en fase ofensiva y cerrándolos en la defensiva. Ni que decir que Agüero y Milito, incluso Palermo en un caso in extremis, son alternativas 100% fiables y rentables. Acompañándoles ha estado hasta ahora Di María, al que no sabemos si ha distraído su futuro de clubes hasta ahora. Ya que tiene su fichaje por el Madrid cerrado, no tiene obstáculos para ofrecer su mejor versión, es decir, la peor noticia para Alemania. Si a Messi y el veneno que hay en punta le sumas un extremo desequilibrante y muy vertical, nos encontramos con un frente de ataque muy difícil de parar.

En fase defensiva, Mascherano a las coberturas de unos compañeros poco solidarios en el esfuerzo y sin carácter defensivo. La veteranía de gente como Demichelis, Samuel o Heinze es un grado, especialmente para un portero que llegaba con dudas pero que se está mostrando sólido también, en la línea del equipo. Los laterales son centrales reconvertidos, de modo que defienden mejor el perfil interior que el exterior. Tanto Podolski como Muller son buenísimos trazando la diagonal, por eso se verá un auténtico duelo por ver quién se impone en esa lucha.

ALEMANIA

Impresionante su oficio frente a Inglaterra. A mí, personalmente, me genera algo de dudas su final de la primera parte de Octavos. Si bien encajar un gol y casi otro de seguido asusta a cualquiera, Alemania se mostró algo débil en esos momentos de dificultad, concediendo ocasiones en juego directo y dejándose dominar en campo propio. Sin embargo, más tarde tuvo la ocasión de demostrar su mejor arma: el contraataque, donde Ozil con espacio para pasar, Muller y Podolski con terreno para aparecer y Klose con tiempo para ejecutar se muestran mortales para cualquier defensa adelantada. Alemania tiene más problemas en ataque posicional, donde le dura la posesión pero le cuesta llevar el balón a zonas peligrosas. Su mejor fútbol aparece con el dinamismo de sus hombres de arriba, entre líneas, con equipos que no se aculan demasiado.

El once alemán parece claro: Neuer, Lahm, Friedrich, Mertesacker, Boateng, Khedira, Schweinsteiger, Muller, Ozil, Podolski y Klose. Mejora el rendimiento conforme subimos líneas.

La portería es el punto más débil, con un Neuer que, sin llegar a mostrarse nervioso, ya ha fallado en alguna ocasión (gol de Upson, por ejemplo). La defensa, por su parte, se está mostrando sólida, quizás superando expectativas, aunque no conforman una red de seguridad para los mediocentros. Lentos a su espalda, franquables cuando salen de sitio, muy buenos en el juego aéreo. Los laterales cierran bien, si bien echamos de menos las subidas incisivas de un Lahm que está algo comedido en este Mundial.

El doble pivote formado por Khedira y Schweinsteiger está sorprendiendo a todo el mundo, imagino que hasta a Low. Capaces de jugar y destruir, ambos jugadores se están complementando en tareas ofensivas y defensivas. Más armador el del Bayern y más llegador el del Stuttgart; más escoba el del Stuttgart y más posicional el del Bayern. Me gustaría destacar el rendimiento en esta posición de Bastian, reconvertido ahí por Van Gaal y donde está centrándose realmente en el fútbol, adquiriendo regularidad, galones y reconocimiento internacional. Ha perdido potencial en la llegada de segunda línea en favor de un excelente cambio de orientación, posicionamiento y oportunismo en el corte. Domina el juego en corto y en largo y eso es una bendición para cualquier equipo.

Arriba, los diablos. Por un lado, Podolski y Klose. Resucitan con la selección en un caso claro de Expediente X. Es tremendo el amor propio que se tienen y cómo resurgen en los torneos de selecciones. Más destacable si cabe lo de Klose, que no anda lejos de convertirse en el máximo goleador en la historia de los Mundiales. Entre ambos llevan la carga de los goles de Alemania, por mucho que jugadores como Muller u Ozil puedan aportar en un partido concreto, especialmente Muller. Lo mejor que tienen ambos es que no necesitan participar mucho en el juego para aparecer en zonas de remate y no fallar.

Por otro, Ozil y Muller. La esperanza del fútbol alemán para los próximos años. Gran rendimiento de ambos, alternándose el protagonismo en las diferentes fases del partido. Se entienden a la perfección y están en un estado de forma excelente. De su magia dependen las posibilidades de Alemania hoy.

En el banquillo, Low no tiene plan B. Tiene recambios, pero poco más. Gol con Gómez y Cacau, apertura de campo con Marin, refresco en la medular con Trochowski, toque con Kroos y opciones defensivas con Badstuber sobretodo.

ARGENTINA - ALEMANIA

Igualadísimo encuentro. De partida, imaginamos que el ritmo lo marcará Alemania, más capacitada para la posesión. Será importante ver cuánto aguantará con la portería a cero. Si es Alemania la que se adelanta, el partido seguirá abierto y las opciones de gol en ambas porterías serán palpables. Ahora bien, como sea Argentina quien golpee primero, creo que ese paso atrás que darán los argentinos puede ser clave para hacer peligrar la espalda de la defensa germana y terminar de matar el partido.

A balón parado, los centímetros alemanes tienen ligera ventaja frente a la buena predisposición de Demichelis y Heinze principalmente. Cuidado con Neuer, portero que pierde cuando sale de bajo palos. En el golpeo directo, más dinamita en Argentina, con lanzadores de ambos perfiles (Messi y Tévez); mientras que Alemania es magnífica con zurda (Ozil, Podolski) pero carece de un buen lanzador diestro (Schweinsteiger no es especialista en faltas).

El primer gol será clave en el sentido que decidirá qué equipo va a poder jugar como quiere: reculado y con espacio para la contra. Defensas lentas pero que están rindiendo bien, delanteros rápidos que están acertando, mediapuntas muy verticales en conducción y en pase... como veis, perfiles similares prácticamente en todo.

Para mí la clave está en el mediocampo. Ver si Mascherano se enfrentará bien a una Alemania que ataca con muchos hombres, así como comprobar si Messi conseguirá aparecer entre líneas y librarse con facilidad del doble pivote alemán. Como esto último ocurra, Alemania está literalmente muerta ya que los centrales alemanes no tienen cintura ni recursos para frenar a Messi en velocidad.

De todos modos, hay que decir que hablamos por hablar. Se nos presenta un partido tan espectacular, igualado e imprevisible que todo el planteamiento que hagan los entrenadores o las cábalas que planteemos los analistas se borran de un plumazo con una jugada mágica de cualquier jugador. Hay muchísima calidad en el campo y mucho en juego. Aires de partido para la historia. ¡Ojalá!

Mi pronóstico:

Argentina 4 - Alemania 2

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