martes, 28 de septiembre de 2010

Valencia CF - Manchester United


Decía ayer David Albelda que, en su opinión, el Manchester United no era favorito en el partido de la segunda jornada de la Champions League que le enfrenta al Valencia este miércoles en Mestalla. Argumentaba que seguramente sí lo fuera para terminar como primero de grupo al final de la fase de clasificación; sin embargo, no pensaba que hubiera tal favoritismo en este partido en concreto jugándose como se juega en Mestalla. Yo, personalmente, estoy bastante de acuerdo con el tantas veces capitán de los chés. El Valencia, a día de hoy, no tiene motivos para sentirse inferior al Manchester United a 90 minutos, y menos en su campo.

El fondo de armario de Unai Emery es bastante profundo y compensado. Esto le ha permitido desarrollar una extensa rotación desde principio de temporada. En este sentido, la baja temporal de Ever Banega parecía un contratiempo importante para el equipo que, gracias al buen rendimiento del resto de mediocentros, se ha manejado perfectamente. Por ejemplo, Manuel Fernandes, jugador sumamente irregular y que este mismo verano ha tenido un pie fuera de la plantilla valencianista, firmó un encuentro bastante completo en la victoria a domicilio del Valencia ante el Sporting de Gijón el pasado fin de semana. Esto nos lleva a pensar que el vestuario se ha conjurado para hacer olvidar la huella de Villa y Silva, ejes en los últimos años, aceptando a la perfección la filosofía rotativa de su entrenador y la importancia variable de su rol a lo largo de la temporada.

Si analizamos la plantilla del Valencia, adivinamos a primera vista las múltiples variantes con las que cuenta el ex técnico del Almería, entre otros, especialmente en zonas ofensivas. Mata, Vicente, Jordi Alba, Joaquín y Pablo Hernández son todos ellos garantías para la banda, jugadores consolidados al más alto nivel y que se encuentran plenamente identificados con el club. Chori Domínguez, por su parte, es un comodín muy útil que, de momento, no ha alcanzado un buen nivel en la capital del Turia pero al que se le espera después de lo mostrado en tierras rusas. La pareja de delanteros, formada por Aduriz y Soldado, es tremendamente competitiva. Complementarios y sustitutivos, ambos arietes prometen una cifra solvente de goles y un trabajo sucio muy atractivo para la idea de Emery.

En mediocampo, complementariedad es el término a utilizar. Mehmet Topal y David Albelda son las escobas en el medio mientras que Banega, Tino Costa (gran comienzo) y Fernandes son los encargados de armar el juego, pudiendo prescindir sin problema del pivote defensivo en partidos donde haya que llevar la iniciativa. En defensa, David Navarro se consolida como un líder al que empiezan a escudar correctamente hombres como Maduro, Ricardo Costa o Dealbert, ninguno de ellos asentado aún por diversos motivos pero que conforman la zaga con eficiencia. En los laterales, Mathieu, Miguel y Bruno completan unas bandas de primer nivel. Inclusive Jordi Alba cumple de sobra en el lateral izquierdo. La portería no supone un problema actualmente dado el buen rendimiento de César. Falta ver cómo anda Moyá, principalmente.

Si bien el sistema que más repite Emery es el 1-4-5-1, bien con Soldado, bien con Aduriz arriba, contra el Sporting ya apostó por el 1-4-4-2 después de la gran aportación de ambos en los minutos con los que habían contado. La jugada le salió bien en el Molinón, campo siempre complicado, lo que no deja otra lectura que la de pensar que el sistema es igualmente válido y, por consiguiente, el Valencia un equipo más complejo de estudiar e impredecible para el rival.

El Manchester United, por su parte, cuenta con las bajas significativas de Rooney y Giggs, siendo sobre todo la primera de difícil reemplazo. Por otro lado, Berbatov arriba y Nani desde los costados han empezado la Premier League muy finos y se presentan como la principal amenaza de los ingleses. Si nos remitimos al plan habitual de Alex Ferguson para los partidos fuera de casa principalmente en Champions League, podemos esperar un Manchester United bastante retrasado en líneas generales cuyo planteamiento estará basado en el rigor defensivo y la efectividad al contraataque, con unos minutos iniciales intensos en agresividad y en ritmo para intentar sorprender y no ser sorprendidos.

No sé si estamos hablando del partido más atractivo de la jornada europea pero de uno de ellos sin duda. Yo confío en ver un encuentro con alternativas pero jugado en el terreno inglés. Ojalá Emery no se vea intimidado por la etiqueta del rival y salga sin excesivas reservas, apostando por un ataque desenfadado y vertical. Imagino que los chés van a tener sus oportunidades si no conceden ocasiones muy claras ante uno de los conjuntos más efectivos de cara a gol del continente.

martes, 14 de septiembre de 2010

Liga BBVA: El Bipartidismo (Jornada 2)

Tras una primera jornada en la que se cumplieron los pronósticos, es decir, el Barcelona ganó y convenció en la misma línea de la temporada pasada y el Real Madrid mostró que está por acoplarse, la Jornada 2 ha vertido nuevos detalles acerca de la trayectoria de los dos grandes del fútbol español y, por ende, de la Liga BBVA. Es muy temprano para hablar concluyentemente sobre cualquier equipo pero sí es cierto que la tendencia actual lleva a pensar que este año no habrá tanta desigualdad como el curso anterior o, al menos, récord de puntos.

El Real Madrid muestra ambición en su juego a partir de una solidez defensiva que, si bien no da los puntos de tres en tres, supone que no los pierdas y eso es una gran base sobre la que ir creciendo. De momento no genera muchas ocasiones ni tampoco muy claras pero se puede decir que ha controlado ambos partidos, más allá de la estética mostrada. La mejor y la peor noticia a la vez es que sus mejores jugadores en las dos primeras jornadas ocupan la misma demarcación: Canales y Ozil. Ambos han demostrado personalidad y son del gusto del Bernabeu; sin embargo, sus condiciones no son diferenciales aún y eso hace que el equipo eche de menos los goles de Higuaín y Cristiano Ronaldo principalmente. Además, el doble pivote complica mucho dar cabida a un sistema con ambos ya que, a pesar de ser jugadores móviles, no tienen capacidad física ni conceptos defensivos sólidos, con lo que habría una notoria desocupación de las bandas y las coberturas en los costados serían complejas colectivamente.

El Barcelona se llevó un buen disgusto ante el Hércules, en parte por el rigor defensivo y la eficacia arriba de los alicantinos, en parte por despistes propios, el primero y más grave no tomarse del todo en serio el partido. Guardiola reservó pero no fue el único, ya que los jugadores fueron los primeros en guardarse intensidad y concentración. Ninguno de los desequilibradores hizo un buen papel y eso hizo que la gente se acordara de que faltaba Xavi. Al descanso apareció para ayudar a embotellar a un Hércules que salió en la segunda mitad predispuesto a ello con toda la mala intención del mundo, mostrando en el 0-2 que el planteamiento de Esteban Vigo constaba de fase defensiva y de fase ofensiva, para los que quieran buscar comparaciones con el planteamiento de Mourinho en el Barcelona - Inter de Milán del año pasado. Lo mejor para el Barça, que son muy buenos y juegan de memoria. Lo peor, que los rivales se conocen el camino para complicarle las cosas y que Guardiola, una vez más, va a tener que reinventar la estrategia en busca de novedades que le permitan optar a todo con una plantilla relativamente corta.

Entre hoy y mañana, primer partido de Champions League para cambiar sensaciones. El Barcelona tiene a priori un partido sencillo ante un Panathinaikos al que sí se tomará como un rival complicado cuando toque viajar a Grecia. Leo en la prensa que Guardiola piensa salir con todo. Me cuesta adivinar qué es "todo" en este Barça donde al menos 14 jugadores son titulares naturales. El Real Madrid también inicia de local, en su caso ante el Ajax de Amsterdam, equipo que nada tiene que ver con el que deslumbrara a Europa años atrás pero que tiene opciones reales de pasar la fase de grupos y así quiere mandar un mensaje a Milán y Auxerre. Por otro lado, sin Luis Suárez ni Vertonghen tendrán muchas dificultades para puntuar en el Bernabéu.

El próximo fin de semana, FC Barcelona y Real Madrid tendrán que mejorar sensiblemente su imagen ya que esperan dos visitas complicadas al Vicente Calderón y a Anoeta, respectivamente, encuentros que alimentarán de nuevo el debate sobre la liga bipartidista (o no).